Cámaras

Panasonic Lumix LX3

La fiel compañera, siempre a mi lado.
Es la primera cámara digital compacta con la que he logrado una buena compenetración. La calidad de las fotos supera a todas las que he probado con diferencia, sobre todo frente a la anterior que tuve, una Nikon P5000.
El objetivo firmado por Leica, es un 24mm equivalente, un gran angular generoso y muy práctico. Muy luminoso.
Me encanta el rendimiento de la cámara con poca luz. Uso el Auto ISO y modo P, lo que me permite concentrarme en componer la foto y captar el momento inmediatamente con la confianza de que no va a fallar.

Leica M4

La clásica Leica M. Una joya.
Esta vieja compañera no sale mucho de casa, por su peso y tamaño, pero cuando lo hace produce obras de arte.
Esta cámara es exigente en su manejo, y se usa con una devoción especial, sintiendo la obligación de no hacer una foto mala, de no desperdiciar carrete.
Su uso frívolo puede enojar a los espíritus de los ingenieros alemanes que dibujaron su mecanismo y ensamblaron a mano sus relojitos y muelles.
La he hermanado con un objetivo Voigtländer de 35mm, compacto y muy efectivo. Juntos producen fotografías de corte clásico, casi académico.
Película Kodak T-Max 400 y un fotómetro de mano.